Oncocercosis y Micosis


Oncocercosis

Introducción

La oncocercosis o también conocida como "ceguera de los ríos" es una enfermedad causada por el parásito (un gusano) Onchocerca volvulus. Se transmite al ser humano por la picadura de moscas negras (Simulium spp.) infectadas, las cuales se crían en ríos rápidos y arroyos, y principalmente en zonas remotas rurales situadas cerca de tierras fértiles donde se practica la agricultura. La distribución de esta enfermedad se localiza principalmente en zonas tropicales, encontrando más del 99% de las personas infectadas en un gran número de países del África subsahariana, y algunos focos dispersos en países de América Latina como Brazil, Guatemala, México y Venezuela.

En Venezuela, el Dr. Potenza en el año 1949 reporta por primera vez un caso de oncocercosis, la diagnosticó en un nódulo de un paciente del Edo. Monagas. Desde entonces se comenzaron a reportar muchos casos sobre hallazgos de oncocercosis en el territorio nacional. Seguidamente al llevar a cabo investigaciones epidemiológicas, se llegó a delimitar hasta 1974 dos grandes focos ubicados a lo largo de la Cordillera de La Costa; uno en la parte oriental del país (parte de los Estados Monagas, Sucre y Anzoátegui) y otro en los Estados Centrales (Aragua, Miranda, Carabobo, Guárico, Yaracuy y Cojedes).

Investigaciones del Dr. Jacinto Convit

A partir de 1960, el Dr. Convit se integra en la lucha para controlar la Oncocercosis, enfermedad que para entonces ya se había convertido en un problema de salud pública, ya que es causa habitual ceguera en los afectados. Por su trabajo realizado previamente, empleando una metodología semejante a la del control de lepra, se logra determinar la extensión epidemiológica del problema en el país, que abarca 9 Estados y el Territorio Amazonas y se diagnostican 30.000 enfermos que fueron sometidos a tratamiento y control.

Así, el Dr. Convit, realizó aportes importantes relacionados con oncocercosis, llevando a cabo trabajos de investigación, apoyando estudios de esta enfermedad en el Instituto Nacional de Dermatología - Hospital Vargas donde era Jefe del Servicio de Dermatología, así como en la divulgación de datos asociados a avances y actualización sobre oncocercosis a nivel nacional, en congresos, talleres y conferencias.

Información para Pacientes

¿Cómo se contrae la oncocercosis?

La oncocercosis es causada por el parásito (un gusano) Onchocerca volvulus. Este gusano entra al cuerpo a través de la picadura de unos insectos de tamaño pequeño (1-5mm) o simúlidos del género Simulium, comúnmente conocidos como moscas negras. Estas moscas desarrollan su etapa larvaria en los riachuelos rápidos y limpios. La mosca hembra se infecta cuando pica a una persona infectada para alimentarse de sangre, y entonces ingiere microfilarias del parásito (gusanitos pequeños). Ya dentro de la mosca, estas microfilarias evolucionan hasta transformarse en larvas infectivas (larvas de tercer estadío), que pueden ser inoculadas en un nuevo huésped sano en el momento en que la mosca infectada busca alimentarse de sangre nuevamente.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la oncocercosis?

Una vez los gusanos entran al huésped, estos provocan una reacción por la cual terminan encapsulados en tejido fibroso o nódulos en la piel, donde viven y se reproducen generando la liberación de microfilarias que pueden desplazarse por el cuerpo humano a través del tejido subcutáneo. Los síntomas generados en esta enfermedad están provocados principalmente por la presencia de estas microfilarias, que generan respuestas inflamatorias intensas, especialmente cuando mueren. Las personas infectadas pueden presentar síntomas como comezón, salpullido, hinchazones y diversas lesiones en la piel. En la mayoría de los casos, se generan nódulos bajo la piel. Algunas personas infectadas desarrollan lesiones oculares que pueden producir discapacidad visual y ceguera permanente.

¿Cómo se diagnostica la oncocercosis?

El método de diagnóstico más sencillo es el método directo, que consiste en tomar una pequeña muestra de la piel y colocarla en una gota de solución salina para observar al microscopio, de ser positivo en pocos segundos se pueden observar las microfilarias abandonando la piel. Este diagnóstico parasitológico confirma el diagnóstico clínico y epidemiológico, el cual se efectúa por la identificación de las lesiones oculares y cutáneas en individuos que residen o haya visitado recientemente las áreas endémicas para esta enfermedad. También pueden detectarse las microfilarias en sangre, mediante ensayos de PCR acoplado a una ELISA o Southern blot para detectar ADN (material genético) del parásito, y una ELISA con antígenos recombinantes para la detección en sangre de anticuerpos anti-O. volvulus.

Estos últimos métodos de diagnóstico son utilizados amplia y principalmente para determinar los parámetros epidemiológicos, tales como la prevalencia e incidencia de exposición al parásito por la población humana, así como para el monitoreo de programas de control de oncocercosis aplicados en zonas endémicas.

¿Cómo se trata la Oncocercosis?

Lamentablemente, hasta ahora no existe ninguna vacuna o medicamento para prevenir la infección por O. volvulus. Sin embargo, la OMS recomienda el tratamiento de la oncocercosis con ivermectina al menos una vez al año durante unos 10 a 15 años. Una alternativa a la ivermectina es la dietilcarbamacina, que ha de tomarse siguiendo los mismos criterios. Aunque lo más recomendable es asistir a consulta médica especializada (dermatología) para verificar el diagnóstico y por tanto recibir el tratamiento más adecuado.

Como parte del tratamiento de refuerzo eficaz para esta enfermedad se practica la nodulectomía (extirpación quirúrgica de los nódulos), donde se hace extirpación de los nódulos subcutáneos palpables para eliminar los parásito adultos de O. volvulus. Este procedimiento, al eliminar los parásitos adultos, permite disminuir la duración del tratamiento. No obstante, no siempre es realizable, debido a las múltiples lesiones en cada paciente y por lo que resulta un procedimiento de alto costo.

¿Qué debo hacer si creo que tengo oncocercosis?

Lo primero que se debe hacer es acudir a tu médico de referencia para ser referido a un especialista dermatólogo en caso de ser necesario. En la zona de Caracas, te puedes dirigir al Instituto de Biomedicina Dr. Jacinto Convit donde se encuentran especialistas que manejan consulta y orientación a pacientes con oncocercosis o aquellos que sospechan de padecerla. Si vives en el interior del país puedes informarte en el centro de salud más cercano sobre el servicio de Dermatología Sanitaria más próximo a tu localidad para ser evaluado por los especialistas.


Micosis

Introducción

Las micosis son enfermedades producidas por distintos grupos de hongos microscópicos patógenos para el hombre, que se multiplican en la superficie de la piel y en algunos órganos. Según el tejido que afectan, las micosis se pueden dividir en superficiales, subcutáneas, profundas o sistémicas, y oportunistas.

  • Micosis superficiales. En estas micosis, el hongo infecta sólo las capas superficiales, invadiendo las estructuras queratinizadas, es decir estrato córneo, pelo, uñas y/o las mucosas.

  • Micosis subcutáneas. Se afectan las capas más profundas de la piel, asociado a dermis y epidermis.

  • Micosis profundas o sistémicas. Son las infecciones más graves producidas por hongos ya que afectan órganos internos, donde se reproducen.

  • Micosis oportunistas. También conocidas como infecciones sistémicas secundarias, y se desarrollan principalmente en personas inmunosuprimidas o aquellas que están recibiendo terapia antibiótica prolongada.

Los agentes causales de las micosis tienen en general una distribución universal, sin embargo las micosis se reportan con mayor frecuencia en países con clima tropical y subtropical con climas cálidos y húmedos, entre ellos Venezuela. Se presentan principalmente en personas que viven en zonas rurales, donde es común no usar calzado en las áreas de la vivienda, por lo tanto sufren heridas con vegetales o algún otro material contaminado de manera repetitiva. Adicionalmente, estas enfermedades se pueden contraer de animales infectados: perros, gatos, y otros animales no domésticos. En general, estas infecciones pueden afectar a personas de ambos sexos y todas las edades sin distinción. Sin embargo, algunos tipos de micosis se presentan con mayor frecuencia en adultos, a pesar de que los niños están expuestos al mismo ambiente.

En Venezuela, con la estructuración de los Servicios de Dermatología Sanitaria estadales, a partir de 1970, estos Servicios comienzan a registrar casos de micosis, tanto superficiales como profundas. Luego, desde 1984 se inician estudios sistemáticos de las enfermedades fúngicas en general, creando en varios estados del país los Grupos de Trabajo en Micología de Venezuela (GTMV). Estos grupos-GTMV, proporcionaron un abordaje novedoso al estudio de las micosis, promoviendo el avance en el diagnóstico, la discusión de las distintas formas de presentación clínica, el estudio taxonómico de los hongos y la experiencia en el tratamiento, con especial énfasis en las micosis endémicas.

Investigaciones del Dr. Jacinto Convit

Cuando los Servicios de Dermatología Sanitaria estadales comienzan a registrar casos de micosis en sus sedes, el Dr. Convit se ve involucrado en el estudios de estas enfermedades. Estando tan comprometido con el estudio y cura de la enfermedad de Hansen, el Dr. Convit desarrolla trabajos donde identifican las diferencias entre esta enfermedad y algunas afecciones dermatológicas, como las micosis, que eran usualmente confundidas con los diferentes tipos de Lepra. Adicionalmente participó en estudios epidemiológicos para definir la distribución de algunas micosis en el territorio nacional. De esta manera sus esfuerzos contribuyeron con importantes avances en esta área de la salud.

Así, el Dr. Convit, realizó aportes importantes relacionados con las micosis, promoviendo cursos sobre micosis y dermatosis desde el Servicio de Dermatología del Hospital Vargas y la Asociación para la Investigación Dermatológica. Llevó a cabo trabajos de investigación, evaluación de nuevas propuestas de tratamiento, así como la divulgación de datos asociados a avances y actualización a nivel nacional, en congresos, talleres y conferencias.

Información para Pacientes

¿En qué parte del cuerpo pueden aparecer las micosis?

Tomando en cuenta los diferentes tipos de micosis que hay, éstas pueden localizarse básicamente en cualquier parte del cuerpo. Cuando afectan el cuero cabelludo se manifiestan como caspa o dermatitis seborreica. En otras ocasiones, cuando afecta la piel, se presentan manchas con mayor o menor pigmentación que el resto de la piel, y de diferente extensión. También pueden ocasionar grietas entre los dedos de las manos y pies, lesiones rojizas y redondeadas en cualquier sitio, y zonas inflamadas en las axilas e ingle. Una micosis bastante común es la llamada onicomicosis, difícil de erradicar, y que compromete las uñas de los pies y, con menor frecuencia las de las manos.

¿Cuáles son los signos y síntomas de las micosis?

Las micosis corporales aparecen con una lesión visible, inflamatoria, y muchas veces con características específicas asociadas al hongo que la produce. En general se puede decir que las micosis producen comezón intensa, manchas y alteraciones en el color de la piel, descamación de la piel, pequeñas ampollas, placas blanquecinas adheridas a las mucosas de boca y genitales, y en ocasiones secreciones asociadas a la lesión local.

¿Cómo se diagnostican las micosis?

En cada uno de los tipos de micosis el diagnóstico se realiza principalmente de forma clínica a través de un médico por la observación de los síntomas, lo cual suele ser suficiente para establecer el diagnóstico. Sin embargo, llega a ser necesaria la identificación del hongo causante de la enfermedad, para así poder proporcionar el tratamiento más adecuado al paciente. Las muestras a analizar son generalmente secreciones o tejidos provenientes de las lesiones, y en cuando son infecciones sistémicas se requiere la toma de radiografías. La evaluación de la muestra se hace principalmente mediante estudio microscópico directo, aunque también se realiza aislamiento del agente causal en medios de cultivo especiales y/o detección de anticuerpos específicos mediante inmunodifusión doble, éste último principalmente en los casos de micosis sistémicas. El estudio histopatológico se utiliza en ocasiones para confirmar el diagnóstico, aunque no es un procedimiento de rutina.

¿Cómo se tratan las micosis?

Cuando se tratan las micosis superficiales, lo más recomendable es aplicar cremas, pomadas, lociones, talcos y aerosoles tópicos con efecto antimicóticos o antifúngicos. Actualmente, el producto tópico más utilizado por su alto grado de efectividad es el clotrimazol, antimicótico de amplio espectro, derivado del imidazol. Si este tratamiento no es efectivo se debe recurrir al dermatólogo para una evaluación más exhaustiva y se prescriba un medicamento por vía oral. Esta atención a las lesiones, aunado a buenos hábitos de higiene, permite una curación más rápida y la prevención de reinfecciones. Es importante recordar que siempre antes de automedicarse, es importante que consulte a su médico.

En cuanto a las micosis profundas, es indispensable que éstas sean sean tratadas a la brevedad posible por el dermatólogo especialista, quien podrá recomendar antimicóticos orales, tópicos o locales según cada caso, y en ocasiones tal vez indicará procedimientos quirúrgicos para extraer las lesiones o drenar abscesos presentes.

¿Qué debo hacer si creo que tengo algún tipo de micosis?

Lo primero que debe hacer es acudir a su médico de referencia para ser referido a un especialista dermatólogo en caso de ser necesario. En la zona de Caracas, te puedes dirigir al Instituto de Biomedicina Dr. Jacinto Convit donde se encuentran especialistas que manejan consulta y orientación a pacientes con diferentes afecciones dermatológicas. Si vives en el interior del país puedes informarte en el centro de salud más cercano sobre el servicio de Dermatología Sanitaria más próximo a tu localidad para ser evaluado por los especialistas.